lunes, 6 de junio de 2011

Sepelio provocado...

Sin saber cómo ni cuándo
mis pies han comenzado a hundirse en el asfalto
camino desquebrajando el concreto
desarmando las calles y los templos
derrumbando edificios de bases solidas

Parece que mis piernas
manipulan dos trascabos silmultáneos
mi andar se ha convertido
en ese duro mazo que estrella la piedra

Me invade el miedo
miro a mi alrededor y todos huyen
no quiero estar sola
necesito andar de prisa
-quiero alcanzarlos-
y a cada paso el desastre es mayor

Ya sin base todo comienza a venirse abajo
un edificio se clava en mi costado
mientras la gente que mira de lejos
se ríe de mi dolor, de la angustia
de la lluvia de cal que me barniza el cuerpo

Miro a mi cuerpo ya devastado
no noté que se hizo añicos tras cada pisada
y las rocas de los edificios
comienzan a cubrirme entera
desgarrando mi carne

Ya nadie corre
observan estáticos mi muerte
poco a poco se acercan para acudir al sepelio
nadie se marcha hasta que mi cuerpo ha sido sepultado
y el más piadoso coloca un cruz

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