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viernes, 17 de septiembre de 2010

De ella

Y diles pues que fui la peor de todas,

que jamás te erizó un llanto mío

que, como siempre, di nada

que de hoy a mañana me come el olvido

Afortunada tú,

yo prefiero mirarte callada

jueves, 16 de septiembre de 2010

Recuerdale

Rotunda soledad, recuérdale a menudo por qué no quiero verla, por qué prefiero tus brazos mujer, por qué prefiero sentirme desolada; todo sabe mejor cuando no se espera nada, el golpe duele cuando se espera mucho.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Me duele

La vida llega a dar bofetadas tan fuertes como las da la muerte...

jueves, 10 de junio de 2010

...

Yo sólo pensaba en salir y ofrecerte un abrazo, y tú... me ofreciste un muerto

miércoles, 9 de junio de 2010

Un intento de... algo que salió con un nudo en la garganta y que jamás se mojó

Ella estaba sentada justo afuera del cubículo de Alcohólicos Anónimos y su preocupación era irse o permanecer ahí, ¿llegaría la hora?

Sentada entre el ruido de los carros y el pasar de la gente, quería que alguno de esos ruidos fuera el de sus pasos pisando el asfalta, el de sus brazos cortando el aire, o que alguna de las sombras que atravesaban su mirada fuera la de su cabello movido por el viento. Pero pasaba el tiempo, el reloj implacable no se detenía y sus pasos no llegaban ¿qué pasa? te preguntaste asustada. Sentiste de pronto que por fin era ella, la que esperabas, aquella que había traído tus pasos hasta aquí, pero no, levantaste la vista y no era su cuerpo, no eran sus manos, demonios ¿dónde está? volviste a preguntarte en un grito interior ¿será que jamás vendrá, que alucinaste su llamada, qué en vano esperaste su mensaje? Algo en ti crecía como una mala hierba entre el pasto verde, algo corriente, algo que no iba con el sentimiento habitual. De pronto creíste que el tiempo se había detenido, ya no te importaba que fuera tarde, que te hubiera hecho esperar, querías ver su mirada cansada, sus ojos buscando una disculpa, una esperanza, una excusa. Pero nada llegó, ni la mirada, ni la esperanza ni la excusa.

Sin más te levantaste, en el camino soñaste encontrarla, pero el paso de la luz no dio respuesta a tus pupilas, decida a marcharte recogiste tus pies, aún conservabas la esperanza ¿te detendría cuando cruzaras por su puerta?

Jamás llegó, llamó diciendo: Vale, nos vemos mañana

Psd. El cubículo de Alcohólicos Anónimos fue coincidencia...

miércoles, 2 de junio de 2010

Sin conflicto por María para volver a él.

C. D. S. V.

Hoy una infantil nostalgia me arrolló la tarde

¿y a partir de ahora cuántas tardes más?

Maldita costumbre y maldito final


Maldigo todo y reprocho con furia,

y grito al viento que echaré de menos muchas tonterías

y que deseo volver, y estar en el principio,

y al ritmo de Lavaniegos “desaprender todo lo aprendido,

nada saber para entender todo,

olvidar cada palabra que cruzó mi oído…


Parece absurdo el conflicto

y parece aún más que no sea por María,

por la eterna María


Cuando a la manzana se le hace costumbre colgar del árbol

se pudre ahí, colgando, aferrada,

y al final si ella no cae el árbol la tirará,

como quien extirpa un cáncer,

como quien suelta lo inservible


Un ciclo cerrado y punto de partida según María José Hernández;

pero qué difícil es seguir un texto después de un punto final,

siempre he preferido el punto y seguido, o los tres suspensivos,

todos menos el final,

el que perturba, el que exige una pausa más larga,

prolongada, hasta el nuevo inicio, hasta recargar la tinta


Maldita situación exasperante,

maldito tiempo que no puedes detenerte o regresar

¿Qué demonios te falta para aprender a hacerlo?

¿Qué pides?, ¿acaso más arena?,

¿un cuerpo en reloj más perfecto que el de la mujer?

Pides demasiado, pides lo que te pido,

pides lo imposible,

pero yo te pido maldito, haz lo posible,

en todo caso regrésame las lágrimas…

Vuélvete que nada te cuesta,

acaso un par de horas perdidas, para mí ganadas…


Y estoy en ceros otra vez,

sentada, mirando el aire, el tiempo, las cuatro paredes

entre eso tu rostro María

y regresa la manía de sólo pensarte,

de buscar palabras que rimen con tu nombre,

de sentir nostalgia, de imaginar en tu cuerpo la arena del reloj…


viernes, 21 de mayo de 2010

momentos de insomnio

¿Cuándo será el calor de nuestros cuerpos lo que me impida dormir?
¿Cuándo disfrutaré del sudor por ser de tanto amarnos?
¿Cuándo no serás sueño y serás real?

jueves, 17 de diciembre de 2009

llorarte...


Hoy me dieron ganas de llorarte, simplemente de llorarte, de que mires mi pena… Pena que sin merecer ahora me corresponde, me corresponde en exclusiva… Estoy harta, siempre queriendo mantener los brazos arriba y a pesar de todo están cansados… Cansados de buscarte siempre y de encontrarte nunca, candados de que todo sea tan breve… histérica perdida en el tiempo, triste y desgarrada, profana y errada, fastidiada de no ser yo y de buscarme siempre en ti.
La verdad ya no sé que tanto quiero estar con vos… No encuentro el rumbo que llevábamos en un principio, parece que la brújula se averió…
Ya no sé que tanto puedo perdonarte y que tanto puedo amarte… Ya no sé que tanto puedo buscarte y después encontrarte… Sin brújula eres nave perdida, entre todos y entre nadie, ni siquiera en mí.
Cuando pienso en vos te amo, pero a veces creo que no puedo seguir, que estás enfrascada, que te has metido en una botella de esas que se arrojan al mar, y yo… navego en las aguas esperando a encontrarte, descorchar y sacar mi deseo, mi fortuna, mi sugerencia del destino…

viernes, 21 de agosto de 2009

Dialogo entre intangibles


Hace tanto que las palabras no rozaban mi mano que no sentí el valor de venir a regalarme palabras robadas del cosmos nebular,
pero hoy, como si la lluvia trajera consigo letra tras letra,
golpearon las palabras en mi cuerpo como madera incandescente.
Y aquí estoy, regresando a platicar entre escritos con mis dos seres intangibles,
tan distantes el uno del otro pero cercanos dentro del mar de ilusiones que no dejan de despertar en mí...

¿Sabes tú querida "pasos largos" cuánta emoción pueden brindarme tres palabras y una sonrisa regaladas por razones burocráticas? Yo sé que no, no lo sabes porque ni siquiera sospechas que vigilo constante y sigilosa tus pasos tras de una manta cubierta de dudas. No lo sabes porque no debes saberlo, porque seré siempre aquel girasol buscando los besos solares que nuca conseguirá, no lo sabes porque de saberlo dejarías de brindarme esa sonrisa por motivos burocráticos, y serías entonces, más intangible de lo que eres ahora... y te prefiero así, lejana de mí, imposible siempre, pero eternamente añorada y de sonrisa despreocupada...

Y tú, "pequeña pasos cortos" ¿sabrás la emoción de encontrarte cada mañana y besar tu mejilla?, ¿sabrás acaso todo lo que despierta tu sonrisa?, si sabes todo esto y sabes que te quiero, sabrás entonces que estoy sin ti, esperando ha que seas tangible, esperando ha que un día cualquiera llegues y digas: "Es ahora el momento, estoy aquí, no dejes que me vaya"

Y sigo así, hablando con ellas sin que se den cuenta, sin que lo sepan y lo imaginen, ¡pero libre entre letras de todo lo que oculto!

viernes, 19 de junio de 2009

Sólo sé que mientes


Hoy redacto una carta desesperada para que no la mires

para que la guardes, para que no la tires

para no contarte lo que mi garganta no supo digerir



Mientes, mientes, mientes, sólo sé que mientes

perdí tu voz hace mucho tiempo,

y sin más ánimo me he rendido ya,

no voy a buscarla...



Despréndete de mí, y corta de tajo esto que me mata

No vuelvas ha digerir mi tiempo, mis caricias,

mis miradas, mis abrazos, mis palabras



Sólo déjame irme, no me sujetes más porque no puedo

porque repudio el cinismo de tus besos

porque muchos labios has besado entre los míos

y no lo quiero, no lo soporto



Ve con ella, con él, ve con quien sea

pero a mí...

Permite que mi pecho respire, que mi corazón lata

que mi cabeza piense...



Permite que deje de decir amor...

jueves, 18 de junio de 2009

Hoy te abrazaba y extraño parecia tu cuerpo


No es que fueras otra pero eras distinta...


Me miras, me amas, me hieres,

te entregas, me tomas, me devoras,

me ahorcas

naufraga en tus brazos,

y yo

siento el calor de tu pecho,

no siento tu asfixia...


Pero justo ahí flotaba mi cuerpo,

mis manos volaban de tu cadera a tu cintura,

fugaces, livianas,

llegaron a tu espalda,

me besaste el cuello y mi mudo beso regreso tus labios a mi boca....


Y por más que continuaba el baile,

tras varios pasos y sin desnudarte,

me aparté de ti.

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