jueves, 24 de junio de 2010

El bolso amarillo

Tengo guardada una reseña que no me sirvió de mucho pero el libro me parece que merece la pena, no es muy buena pero intenta resumir un poco de lo que pasa en el libro, si alguien está interesado aquí están las letras....


El bolso amarillo Lygia Bojunga Nunes

Como una fuerte crítica a la condición infantil, Lygia Bojunga Nunes nos presenta El bolso amarillo, más que como un cuento para niños como una enseñanza para el mundo de los adultos, donde plantea aspectos comunes de la tolerancia y convivencia familiar, así como ciertas cuestiones sociales, económicas, políticas y culturales. Conservando siempre un tono accesible, la escritora brasileña ejemplifica de la manera más sencilla las situaciones cotidianas de la vida, incitando a lo largo de toda la obra a una interesante reflexión sobre cómo se conciben muchas situaciones en la actualidad.

El libro plantea cuestiones como: ¿En verdad es mejor ser mayor que ser niño?, ¿ser chico a ser chica?, ¿guardar el deseo de ser escritora? Tomando estás tres ideas como punto de partida, Raquel, la protagonista de este cuento, nos habla sobre sus percepciones del mundo y de las diferentes ideas que guarda sobre algunos otros asuntos.

Siendo la menor de cuatro hermanos, Raquel se encuentra en constante conflicto con su familia, tal como ella dice: “Cuando nací, mis dos hermanas y mi hermano ya tenían más de diez años. Creo que por eso en casa nadie tiene paciencia conmigo”, y como confirman los hermanos: “nació fuera de tiempo”, “nació cuando mamá no debía tener hijos”.

Al principió de la historia ella nos cuenta de sus deseos y de la intensa búsqueda de un lugar para poder esconderlos, y evitar así que los mayores los miren y se mofen de ellos. A la llegada del bolso amarillo, nuestra protagonista sitúa sus deseos en el interior, acompañados de un montón de cosas y de sus nombres favoritos. Sobre la marcha, y con ayuda de los objetos guardados, una paraguas, dicha así porque había decidido ser mujer, un gallo llamado Alfonso, un imperdible, y unos cuantos amigos, aprenderá cómo es más fácil tener paciencia y dejar que el resto se burle un poco si llega a mirar estos deseos a cargar con aquel peso todo el tiempo.

La paraguas le enseñará que ser mayor y ser niña tienen el mismo valor e importancia, mas todo está en saber llevarlos de la mano, y tener la destreza de disfrutar a cada uno en su momento, jugar con ellos, saber equilibrarlos.

Del gallo tomará el empeño de luchar por sus ideales, atreverse a retomar lo que antes se vio frustrado de alguna manera.

Con el imperdible aprenderá que por más que parezca que el tiempo se ha terminado, siempre llega la posibilidad de hacer algo nuevo e interesante, y por qué no, ayudar a un amigo cuando más lo necesite.

Y por último descubrirá, gracias a la familia de “la casa de los arreglos”, que los niños y los mayores pueden convivir con tranquilidad y armonía, repartir las tareas equitativamente, tomar las decisiones en conjunto, aportar cada uno su punto de vista y disfrutar del tiempo, siempre y cuando todo se lleve a cabo valorando y considerando la participación de todos.

Al final del cuento, y cargada de todos estos nuevos aprendizajes, nuestra protagonista logrará hacer de sus deseos –ser mayor y haber nacido chico– un par de cometas, logrando con esto que el bolso amarillo se vacíe un poco. Lo que conservará en el bolso será el imperdible y el deseo ser escritora; de esta manera y mediante la escritura, hará que el bolso se aligere más, tal como le dice a Alfonso: “¿Sabes qué ahora ya no me pesa mucho?: escribo todo lo que me da la gana, casi no tiene tiempo para inflarse”.

Así como Raquel yo tengo mi bolso amarillo, y quizá de la misma manera todos carguen con el suyo a diario. No todos guardamos los mismos deseos pero cargamos algunos, ¿llegarán a ser cometas?, ¿su bolso será amarillo?


El bolso amarillo,

Lygia Bojunga Nunes

Traducción de Miriam López

Espasa-Calpe/SEP

Madrid/México 1989

pp. 160

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