viernes, 23 de julio de 2010

Anuncio comercial

Inspirado en "Warm beer cold women" cancion de Tom Waits

María abrió la puerta de su recámara. En la mano derecha llevaba un líquido amarillo, espumoso y muy frío, en la izquierda un cuchillo de cocina. Su cara traslucía una tristeza aterradora. Encendió el televisor y una vez más aquel comercial que le repugnaba tanto. En él, con apenas unas prendas cubriéndole el cuerpo, ella anunciaba la marca de una bebida alcohólica. En el instante recordó la lascivia con la que los hombres hablaban de la hermosa modelo y sintió asco. Al único que quería no la deseaba. Entonces colocó el vaso sobre el piso y con el cuchillo cortó su cuello. Cuando los peritos llegaron al lugar buscaron alguna pista que revelara homicidio, pero en lugar de eso encontraron un televisor repitiendo una y otra vez el mismo comercial, una mujer fría y una cerveza caliente.

Medellín

Inspirado en Medellín a solas contigo de Gonzalo Arango

Al final no fue tu culpa Medellín, tú sólo traías la costumbre aprendida de los que pueblan la tierra. La humanidad nos hace delincuentes. No has sido más que una mujer selectiva con tus amantes, y nosotros, los proscritos, los pretenciosos poetas, deseamos ser elegidos por tu piel.

jueves, 22 de julio de 2010

Dos camaleones

Sigo con los intentos de hacer mini-ficción

Inspirado en Lucy in the sky with diamonds de los Beatles

La miraste, era verdaderamente hermosa, ojos camaleónicos, cambiaban de color con el rayo del sol, un caleidoscopio a través de las pupilas desnudas de una mujer.

Recordaste de pronto a los avatares de James Cameron, y su hábitat mágico y fluorescente; plantas grandes, de muchos colores, pensaste que de ellos también tomaban tonalidades los ojos de la muchacha.

Levantas la mirada, buscas a la chica, y no ves más que el resto de los hongos cerca de la hierba debajo de tu cuerpo.

jueves, 15 de julio de 2010

A proposito de Monterroso y mi taller de minificción

La mini-ficción, como Citlali Ferrer lo explica, es pasar por un embudo una gran idea y recoger solamente lo que salga del conducto delgado. Es aquello brevísimo que sin extender de una cuartilla contenga como mínimo dos personajes, una situación dramática y una profundidad.

El siguiente experimento tiene que ver con el taller "De la mini-ficción al cuento" que actualmente tomo con la profesora Citlali Ferrer, en el Centro Morelense de las Artes.

Augusto Monterroso, escritor Guatemalteco y maestro de la mini-ficción escribió:

"Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí" que es conocido como el relato más breve de la literatura universal. Sobre éste se han escrito millares de análisis e ideas provocadas por el texto. Mi idea basada en el escrito de Monterroso es la siguiente:


Sólo quería la galleta

Inspirado en El dinosaurio de Augusto Monterroso

El trasero lo tenía ya entumecido, dos horas sentado en aquel árbol no eran para menos, comenzó entonces a idear una estrategia. Si aquel grandulón se quedaba dormido, quizá podría bajar en silencio y huir de puntillas pero, ¿Cómo dormirlo? La pregunta daba vueltas en su cabeza y no conseguía la respuesta.

Mientras tanto, el tiranosaurio se paseaba de un lado para otro; esperaba que el hombre decidiera bajar y le regalara una de esas galletas que llevaba en su bolsillo, ¡qué egoísta!, decía el dinosaurio, sólo quiero una galleta, no el paquete completo.

Después de un rato el hombre recordó que su madre le cantaba cuando era niño para que se durmiera, buscó en su repertorio la melodía más dulce y comenzó a entonarla. Al escuchar la primera tonada, el dinosaurio paró la oreja y prestó atención. Al contrario de lo que el sujeto pensaba, en lugar de dormir comenzó a pegar unos gruñidos impresionantes, pues la voz tan desafinada le lastimaba, lo miraba extrañado y pensaba para sí: ¡habrase visto personaje más tonto, qué aullidos! El individuo se sentía dando concierto, entonaba una y otra vez las notas de “a la rorro niño”.

No pasó mucho tiempo para que el dinosaurio desistiera y decidiera marcharse mientras a gruñidos decía: pobres de las bestias que comen humanos, qué horror y tormento debe ser escuchar cantar a diario a tu comida.

sábado, 26 de junio de 2010

Contaminacion mental

Fernando Delgadillo dice: “se puede hablar tendido y largo tiempo del daño de (la) contaminación que ensucia ambiente y medios de la comunicación, a México, a sus dirigentes y hasta su revolución”. Resulta impresionante darse cuenta de que este fenómeno no sólo afecta al medio ambiente, sino que va más allá. Hay una que se realiza desde arriba, desde aquella gente que a diario intenta movernos los hilos; existe también una contaminación mental. Como armas fundamentales: los medios de comunicación; donde se juega un tablero de discursos manejados, de manipulaciones psicológicas y piezas elementales movidas a conveniencia de lo que se necesite provocar.

Cuando no es la niña encontrada entre el colchón y la cama, es el político desaparecido, o la llegada del mundial, todo acomodado estratégicamente para mantener una sociedad entretenida, enajenada de una realidad que las más de las veces prefiere no ver.

Sorprendente es la parálisis vital que provocó la llegada del mundial. La Secretaría de Educación Pública (SEP) autorizó la suspensión de clases durante los partidos de futbol, y los noticieros se congratularon transmitiendo las imágenes de todos los niños en las aulas, gritando centenar y medio de groserías en lugar de practicar las tablas de multiplicar; ¿acaso vale más la pena tenerlos ahí dos horas mirando el futbol a estudiar literatura, o ciencias naturales?

Viene el gobierno muy patriota apoyando a su selección y a compartirlo con todo su país, ¿pero solamente se es orgullosamente mexicano a la llegada del mundial, o las celebraciones patrias?, ¿y entonces el movimiento del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) no es problemática importante en el país y por eso estorba en la plancha del zócalo capitalino para colocar la pantalla gigante?

Se gastan millones de pesos en la selección, y ¿para qué sirven?, ¿por qué no se invierten en educación? Simple, porque al gobierno no le interesa tener gente que reclame sus derechos, que maneje un discurso propio. Yo no digo que la televisión o el fútbol sean malos, sólo considero que los ciudadanos deberíamos marcar un límite, tener la libertad de elegir: ¿simple entretenimiento o la total enajenación?, ¿reciclamos lo que entra a nuestra mente o lo echamos todo revuelto dándole la misma utilidad?
andro0717@gmail.com

jueves, 24 de junio de 2010

El bolso amarillo

Tengo guardada una reseña que no me sirvió de mucho pero el libro me parece que merece la pena, no es muy buena pero intenta resumir un poco de lo que pasa en el libro, si alguien está interesado aquí están las letras....


El bolso amarillo Lygia Bojunga Nunes

Como una fuerte crítica a la condición infantil, Lygia Bojunga Nunes nos presenta El bolso amarillo, más que como un cuento para niños como una enseñanza para el mundo de los adultos, donde plantea aspectos comunes de la tolerancia y convivencia familiar, así como ciertas cuestiones sociales, económicas, políticas y culturales. Conservando siempre un tono accesible, la escritora brasileña ejemplifica de la manera más sencilla las situaciones cotidianas de la vida, incitando a lo largo de toda la obra a una interesante reflexión sobre cómo se conciben muchas situaciones en la actualidad.

El libro plantea cuestiones como: ¿En verdad es mejor ser mayor que ser niño?, ¿ser chico a ser chica?, ¿guardar el deseo de ser escritora? Tomando estás tres ideas como punto de partida, Raquel, la protagonista de este cuento, nos habla sobre sus percepciones del mundo y de las diferentes ideas que guarda sobre algunos otros asuntos.

Siendo la menor de cuatro hermanos, Raquel se encuentra en constante conflicto con su familia, tal como ella dice: “Cuando nací, mis dos hermanas y mi hermano ya tenían más de diez años. Creo que por eso en casa nadie tiene paciencia conmigo”, y como confirman los hermanos: “nació fuera de tiempo”, “nació cuando mamá no debía tener hijos”.

Al principió de la historia ella nos cuenta de sus deseos y de la intensa búsqueda de un lugar para poder esconderlos, y evitar así que los mayores los miren y se mofen de ellos. A la llegada del bolso amarillo, nuestra protagonista sitúa sus deseos en el interior, acompañados de un montón de cosas y de sus nombres favoritos. Sobre la marcha, y con ayuda de los objetos guardados, una paraguas, dicha así porque había decidido ser mujer, un gallo llamado Alfonso, un imperdible, y unos cuantos amigos, aprenderá cómo es más fácil tener paciencia y dejar que el resto se burle un poco si llega a mirar estos deseos a cargar con aquel peso todo el tiempo.

La paraguas le enseñará que ser mayor y ser niña tienen el mismo valor e importancia, mas todo está en saber llevarlos de la mano, y tener la destreza de disfrutar a cada uno en su momento, jugar con ellos, saber equilibrarlos.

Del gallo tomará el empeño de luchar por sus ideales, atreverse a retomar lo que antes se vio frustrado de alguna manera.

Con el imperdible aprenderá que por más que parezca que el tiempo se ha terminado, siempre llega la posibilidad de hacer algo nuevo e interesante, y por qué no, ayudar a un amigo cuando más lo necesite.

Y por último descubrirá, gracias a la familia de “la casa de los arreglos”, que los niños y los mayores pueden convivir con tranquilidad y armonía, repartir las tareas equitativamente, tomar las decisiones en conjunto, aportar cada uno su punto de vista y disfrutar del tiempo, siempre y cuando todo se lleve a cabo valorando y considerando la participación de todos.

Al final del cuento, y cargada de todos estos nuevos aprendizajes, nuestra protagonista logrará hacer de sus deseos –ser mayor y haber nacido chico– un par de cometas, logrando con esto que el bolso amarillo se vacíe un poco. Lo que conservará en el bolso será el imperdible y el deseo ser escritora; de esta manera y mediante la escritura, hará que el bolso se aligere más, tal como le dice a Alfonso: “¿Sabes qué ahora ya no me pesa mucho?: escribo todo lo que me da la gana, casi no tiene tiempo para inflarse”.

Así como Raquel yo tengo mi bolso amarillo, y quizá de la misma manera todos carguen con el suyo a diario. No todos guardamos los mismos deseos pero cargamos algunos, ¿llegarán a ser cometas?, ¿su bolso será amarillo?


El bolso amarillo,

Lygia Bojunga Nunes

Traducción de Miriam López

Espasa-Calpe/SEP

Madrid/México 1989

pp. 160

viernes, 11 de junio de 2010

Empezó el mundial y ¿qué nos está trayendo?

Hay ciertos deportes de masas

que deberían ser masivamente deportados

Luis Eduardo Aute

El viernes 11 de junio se jugó el primer partido del mundial, como protagonistas estaban la selección mexicana y la anfitriona selección de Sudáfrica. En Cuernavaca, y seguramente en el resto del país se daba la misma situación, se veían calles semivacías sobre las diez de la mañana, lugares repletos de gente vistiendo playera verde, gritos eufóricos cada cinco minutos, retrasos en el trasporte público, radios ruidosas y gente en silencio escuchándola atenta; una media parálisis vital.

¿Ganamos o ganaron?, ¿nos salvó el gol de Rafael Márquez o los salvo? a ellos, a los de la selección mexicana, al equipo de once sujetos que corrieron como tontos siguiendo de un balón durante 90 minutos. ¿Será que el pronombre ellos ahora es equiparable al nosotros? Sí, sí, yo sé que me responderán que ellos representan a México, y que México “somos” todos. Pero, ¿cuánto les ayudamos?, ¿cuántas veces alguien de los que dijo “ganamos” corrió por lo menos una vez los 100 metros que mide la chancha? Y de la misma manera, ¿cuánto de lo que les pagarán será para ti, o para mí o para el vecino? ¿A ellos les importó que tú faltaras al trabajo por ver como se hacían pelotas sin el balón? ¡Ah pero eso sí!, el SME estorba para colocar la pantalla gigante en la plancha del zócalo, que no se te atraviese una viejita frente al auto porque eres capaz de aventarla con tal de llegar al partido, que no te ofendan a tu equipo porque te vas a los golpe.

¿Cuál es la ganancia en todo esto? Cuánto se invirtió en estadios, cuánto se invierte en mandar a la selección mexicana a Sudáfrica para que nada más vallan a dar la vuelta, ¿acaso un campesino no se merece lo que a ellos van a pagarles? Él está al rayo directo del sol más de ocho horas diarias, y qué decir a la semana, de igual manera se cansa, se ensucia, suda; la diferencia es que él produce alimento, ¿los que corren en una cancha al jugar futbol qué producen? Mi respuesta: gente enajenada.

Que se caiga el mundo, que suban el sábado la gasolina, pero el mundial ¡se vive con todo! Dice un amigo que la literatura y el futbol sirven para evadirse de la realidad. Quizá sí, pero yo me apasiono con un libro y no retraso la salida de los autobuses, no grito eufórica espantando al que viene a mi lado, hago un gasto pero el dinero es mío, no me lo da la federación. Total, unos letras y otros goles, cuestiones de gustos y de gastos, de pasatiempo; cada quien elige con qué ha de entretenerse, y cada quién elegirá lo que mejor le venga. ¿Qué te queda a ti?

jueves, 10 de junio de 2010

...

Yo sólo pensaba en salir y ofrecerte un abrazo, y tú... me ofreciste un muerto

miércoles, 9 de junio de 2010

Un intento de... algo que salió con un nudo en la garganta y que jamás se mojó

Ella estaba sentada justo afuera del cubículo de Alcohólicos Anónimos y su preocupación era irse o permanecer ahí, ¿llegaría la hora?

Sentada entre el ruido de los carros y el pasar de la gente, quería que alguno de esos ruidos fuera el de sus pasos pisando el asfalta, el de sus brazos cortando el aire, o que alguna de las sombras que atravesaban su mirada fuera la de su cabello movido por el viento. Pero pasaba el tiempo, el reloj implacable no se detenía y sus pasos no llegaban ¿qué pasa? te preguntaste asustada. Sentiste de pronto que por fin era ella, la que esperabas, aquella que había traído tus pasos hasta aquí, pero no, levantaste la vista y no era su cuerpo, no eran sus manos, demonios ¿dónde está? volviste a preguntarte en un grito interior ¿será que jamás vendrá, que alucinaste su llamada, qué en vano esperaste su mensaje? Algo en ti crecía como una mala hierba entre el pasto verde, algo corriente, algo que no iba con el sentimiento habitual. De pronto creíste que el tiempo se había detenido, ya no te importaba que fuera tarde, que te hubiera hecho esperar, querías ver su mirada cansada, sus ojos buscando una disculpa, una esperanza, una excusa. Pero nada llegó, ni la mirada, ni la esperanza ni la excusa.

Sin más te levantaste, en el camino soñaste encontrarla, pero el paso de la luz no dio respuesta a tus pupilas, decida a marcharte recogiste tus pies, aún conservabas la esperanza ¿te detendría cuando cruzaras por su puerta?

Jamás llegó, llamó diciendo: Vale, nos vemos mañana

Psd. El cubículo de Alcohólicos Anónimos fue coincidencia...

viernes, 4 de junio de 2010

Ciclos se cierran y ciclos se abren

En estos días me toca cerrar un ciclo y os mentiría si dijera que la idea me agrada. María José Hernández, cantante aragonesa, habla en una canción titulada “las estaciones” de que todo punto y final es siempre un punto de partida[1] y, movida por estas palabras, he optado por no quedarme en el centro del círculo girando sobre mi nostalgia, mirando como todo me pasa en frente. Tomo la iniciativa de seguir girándole por fuera, metida dentro de otro espiral, entregarme a una aventura que desde siempre he querido realizar sin poder hacerlo en lo profundo. Retomo el consejo de un filósofo con dos nombres y una par de apellidos, que me acompañó y enseñó bastantes cuestiones a lo largo de estos meses que parecen concluir. Si uno no encuentra espacios ya creados donde se pueda escribir entonces crea uno. Y con toda convicción aparece éste.

Movida siempre por el deseo de la escritura, he buscado la manera de expresar las inquietudes que día con día van surgiéndome. La sugerencia de Josué fue la de ocupar este blog como medio de difusión de un trabajo que se va formando, que ha crecido de poco en poco a lo largo de dos años.

Tengo claro que no siempre lo que se concibe es bueno, pero las más de las veces se tiene esa intención. Este espacio no quiere ser muy cerrado ni muy abierto, sólo quiere ser, quiere actuar como un intermediario, entre las ideas y las palabras y aquellos que prestan la luz de sus ojos para leerlas. Y en todo caso, si es que uno se queja siempre de los límites impuestos por todas partes, que necedad sería la mía si me pusiera un cinturón de castidad en este espacio. Por eso lo ofrezco abierto, sin identidad temática, más divagante y sin asuntos concretos que encerrado en un marco que debería intentar cumplir en cada entrega semanal.

Es pues este sitio donde alojaré lo que en otra páginas no me ha sido permitido refugiar, textos que no cuentan con un espacio en un periódico, más que algunos muy contados, o en una revista, gaceta, libro o todo aquello en que pudieran incluirse, pero que han sido formulado en un plano mental, y con ello tienen ya existencia y buscan la manera de llegar a algún lugar o a algún rincón.



[1] María José Hernández, “Las estaciones” en Círculos concéntricos, Lunática, España, 2007

miércoles, 2 de junio de 2010

Sin conflicto por María para volver a él.

C. D. S. V.

Hoy una infantil nostalgia me arrolló la tarde

¿y a partir de ahora cuántas tardes más?

Maldita costumbre y maldito final


Maldigo todo y reprocho con furia,

y grito al viento que echaré de menos muchas tonterías

y que deseo volver, y estar en el principio,

y al ritmo de Lavaniegos “desaprender todo lo aprendido,

nada saber para entender todo,

olvidar cada palabra que cruzó mi oído…


Parece absurdo el conflicto

y parece aún más que no sea por María,

por la eterna María


Cuando a la manzana se le hace costumbre colgar del árbol

se pudre ahí, colgando, aferrada,

y al final si ella no cae el árbol la tirará,

como quien extirpa un cáncer,

como quien suelta lo inservible


Un ciclo cerrado y punto de partida según María José Hernández;

pero qué difícil es seguir un texto después de un punto final,

siempre he preferido el punto y seguido, o los tres suspensivos,

todos menos el final,

el que perturba, el que exige una pausa más larga,

prolongada, hasta el nuevo inicio, hasta recargar la tinta


Maldita situación exasperante,

maldito tiempo que no puedes detenerte o regresar

¿Qué demonios te falta para aprender a hacerlo?

¿Qué pides?, ¿acaso más arena?,

¿un cuerpo en reloj más perfecto que el de la mujer?

Pides demasiado, pides lo que te pido,

pides lo imposible,

pero yo te pido maldito, haz lo posible,

en todo caso regrésame las lágrimas…

Vuélvete que nada te cuesta,

acaso un par de horas perdidas, para mí ganadas…


Y estoy en ceros otra vez,

sentada, mirando el aire, el tiempo, las cuatro paredes

entre eso tu rostro María

y regresa la manía de sólo pensarte,

de buscar palabras que rimen con tu nombre,

de sentir nostalgia, de imaginar en tu cuerpo la arena del reloj…


viernes, 21 de mayo de 2010

momentos de insomnio

¿Cuándo será el calor de nuestros cuerpos lo que me impida dormir?
¿Cuándo disfrutaré del sudor por ser de tanto amarnos?
¿Cuándo no serás sueño y serás real?

Mientras

Me gusta viajar por tu cuerpo
como si fueras el mar y yo un barco
y anclarme en tu vientre
mientras el oleaje de tu cuerpo me acaricia
y lo acaricio yo
mientras las velas se levantan cada vez más
y yo me muevo más y más rápido
y...
llegamos al horizonte
a la unión entre el cielo y el mar
nos despojamos
anclamos
llega el orgasmo...

jueves, 20 de mayo de 2010

E

A veces no sé ni que pensar ni que decir y me detengo

me callo…

Busco la mejor manera para hablar,

las mejores palabras que decir,

no obstante

están ausentes

como la ceniza de un cigarro consumido

sólo en residuos

en partículas que no conforman nada, y me callo

miro a un lado y las veo sentadas

a ellas

las palabras

y yo, con la boca seca, parada, moviendo las manos

las estoy llamando, lo miro, y ellas…

no vienen,

me miran

no vienen

¿Cómo las llamo si no hay voz?

¿Las manos, la imaginación?

abro un libro,

veo tu rostro,

callada,

yo sin voz

Y tú

callada

cierro el libro…

viernes, 23 de abril de 2010

Llora

María vine a llorarte con los ojos secos, con la mano, con letras a falta de lágrimas...

viernes, 26 de marzo de 2010

In-Satisfacción



Óyeme con los ojos,
Ya que están tan distantes los oídos.
(Sor Juana Inés de la Cruz)

In-Satisfacciones

Siempre me lleno la boca de ti
la mirada de ti
la mente de ti
las palabras de ti

De tu rostro, de tus manos
de tu nombre, de tus años
tu figura, tu soltura
to finura, tu hermosura

De aquella inteligencia siempre penetrable
de lo extraño de tus manos de las que siempre hago alarde
deja de escucharme con los oídos
podríamos tener los encuentros furtivos

Mírame un día... María... Sólo mirame
para que por fin pueda bastarme
para que tanto llenarme de ti
me deje satisfecha
para que no me faltes tanto

* Imagen de Luis Eduardo Aute

viernes, 19 de marzo de 2010

¿Escribir mal de ha vuelto una moda?




Torre de babel: ¿escribir mal se ha vuelto una moda?

Escrito por Patricia Romero Ramírez*

Sábado, 20 de Marzo de 2010 00:00

"Se ha perdido la vergüenza -dice Álex Grijelmo- por no escribir bien y ya no se reclama cierta elegancia en ello”. Hace poco me vi metida en un gran lío: intentar descifrar un mensaje vía celular. Éste estaba lleno de repetidas “z” y “x” en lugar de “s”, y de palabras incompletas. Un ejemplo es la palabra “moxa”, que se traduciría a un “hermosa”. Así como éste, podemos encontrar montones. Me pregunto si se deberá a una moda, pero, ¿qué tipo de moda será? Seguramente no tiene que ver con lo estético, pues los textos, las palabras en sí mismas, lucen muy mal, y llegan a ser incomprensibles. Hoy por hoy ya no es raro ver cómo se sustituyen palabras completas por una sola letra o por un par de ellas, por ejemplo, encontrar una “c” en lugar del “sé” o un “ntc” enunciando un “no te creas”, que son tan frecuente como las promesas incumplidas de los políticos.

Quizá el que siempre haya amado las letras me lleva a la “cursilería” de pensar que esta “moda” ha venido a mutilar la escritura. En realidad, considero bastante justo mi criterio, pues poner sólo tres letras para enunciar una frase es como pegar el hombro, el codo y la mano queriendo insinuar que se trata de un brazo. En nuestros días, ya no se acentúa, se abrevian las palabras; se mal dicen las cosas. Es como si escribir no tuviera ninguna importancia, como si fuera sólo una obligación que se lleva de mala gana por la necesidad de comunicarse.

Dicen que la epístola ha resurgido en la manera en que ahora se escriben correos electrónicos, pero ¿qué tanto podemos festejar esto si las “cadenas”, que son lo que más circulan por la red, están llenas de palabras mal escritas, de frases truncas y mal redactadas? Deberíamos recordar que revolver mayúsculas y minúsculas es una incorrección, y que el no acentuar provoca un cambio de significado.

Si es verdad que esto se ha convertido en una moda, pensemos que éstas no necesariamente deben seguirse, ya que siempre se puede elegir entre entrar o salir. No por estar a la moda hemos de vernos bien. En este caso y en muchos otros, resulta mejor darse a la fuga. Hacer ojos ciegos.

*Estudiante de Letras de la Facultad de Humanidades de la UAEM.

andro0717@gmail.com


http://www.lajornadamorelos.com/opinion/articulos/84913-torre-de-babel-iescribir-mal-se-ha-vuelto-una-moda

viernes, 19 de febrero de 2010

Influenza vs obesidad


Torre de Babel: Influenza contra obesidad
Escrito por Patricia Romero Ramírez*
Sábado, 14 de Noviembre de 2009 00:00

Recientemente el secretario de salud, José Ángel Córdova Villalobos, comparaba el número de muertes ocurridas en nuestro país por el rebrote epidémico de la influenza A H1N1 con el de las muertes producidas a causa de la obesidad, aduciendo que éste último supera al primero.
Lo anterior hace surgir las siguientes interrogantes: Si desde los años 80 los estudios realizados sobre alimentación y nutrición revelan una marcada tendencia al aumento de prevalencia de obesidad en los mexicanos, ¿por qué no se ha diseñado un programa efectivo al combate del sobrepeso y la obesidad?, ¿por qué no se le ha dado la relevancia que requiere, si desde 2005 la Secretaría de Salud tiene datos de que México ocupa el segundo lugar en el mundo en obesidad?
Se ha comprobado en diversas ocasiones, mediante el estudio de los casos que existe una fuerte relación entre pobreza y obesidad, y que una fracción considerable de la población en estratos bajos padece esta enfermedad. La causa de esto, según la mayoría de los estudios, es que el costo de las harinas refinadas y las grasas es mucho menor que el de alimentos como leche, verduras y frutas, por lo tanto, es más accesible el consumo de productos con menor calidad nutricional para este sector de la población.
El gobierno actual menciona constantemente el combate a la pobreza como una prioridad, enfocándose mayormente en los programas asistenciales. Aproximadamente el 40 por ciento de los hogares en México recibe algún tipo de apoyo económico asistencial. Si tomamos en cuenta lo mencionado con anterioridad, se tendría que revisar la manera en cómo se está evaluando la efectividad de estos programas, pues los resultados no parecen mostrar un cambio favorable en las estadísticas ni orientarse hacia los problemas reales de la población.
Si bien el brote epidémico de una enfermedad infectocontagiosa preocuparía a cualquier gobierno debido a que se desconocen las dimensiones que este brote podría alcanzar, la prevención del aumento de las enfermedades crónicodegenerativas concomitantes al sobrepeso y la obesidad deberían valorarse de la misma manera, pues es claro que los alcances de éstas merecen el mismo estado de preocupación.

*Estudiante de Letras de la Facultad de Humanidades de la UAEM.
http://www.lajornadamorelos.com/noticias/cultura/81081-torre-de-babel-influenza-contra-obesidad

Creo que dios era machista


Torre de Babel: Creo que Dios era machista
Escrito por Patricia Romero Ramírez*
Sábado, 12 de Septiembre de 2009 00:00

Hace unos días, la antropóloga Livia González me hizo el favor de prestarme un libro de Marcela Lagarde, titulado Los cautiverios de la mujer: madresposas, monjas, putas, presas y locas, en el cual encontré la siguiente cita:
“Cosmogónicamente la mujer aparece cuando el hombre ha dado nombre a todo lo que le rodea. Es presentada como un ser secundario, dependiente de él. [...] Surge de su costilla, y le pertenece porque es parte de él”.
Mi cerebro comenzó inmediatamente a discutir con la religión y pensaba: ¿quién fue la persona que primariamente decidió escribir que la mujer fue desprendida de una costilla del hombre?, ¿quién puede asegurarme que no fue al revés y el hombre fue creado del dedo meñique del pie derecho de la mujer? Hasta donde yo tengo entendido Adán y Eva no dejaron un testimonio escrito de que lo anterior había sucedido de aquella manera (y si no son ellos –que fueron los directamente afectados en esta acción– los que lo escribieron, a nadie le creeré), entonces, ¿quién fue el cerebro tan “sabio” que dijo lo anterior?
Después de muchas vueltas, llegó a mi cabeza la idea de que La Biblia es como una novela histórica. Algo de verdad, algo de surrealismo, pero a veces tan entretenido como un libro de García Márquez. La mujer en ningún sentido puede ser inferior al hombre y mucho menos pertenecerle, quizá el perro o el carro de lujo que tanto presumen les pertenezca, pero la mujer en definitiva no.
La astucia de la mujer será siempre el soporte del hombre, pero esto no indica dependencia y mucho menos inferioridad, yo lo consideraría como mera nobleza o solidaridad.
Para concluir (y para no tener que salir corriendo por los macanasos varoniles) sé bien que existen hombres magistrales pero para nuestra mala fortuna estos son contados, y sé también que algunas mujeres suelen afectar bastante la imagen de nuestro género (Elba Esther Gordillo, por ejemplo) pero no pretendo aquí definir cuál es mejor o peor, simplemente comparto mi duda: Lo citado en un principio se encuentra en las “Sagradas Escrituras” y éstas son la palabra de Dios, entonces, ¿será que Dios era machista?

* Estudiante de Letras
de la Facultad de Humanidades de la UAEM.

http://www.lajornadamorelos.com/opinion/articulos/79171-torre-de-babel-creo-que-dios-era-machista

El humano, un animal sin memoria


Torre de babel: El humano, un animal sin memoria
Escrito por Patricia Romero Ramírez*
Sábado, 15 de Agosto de 2009 00:00

Alguna vez leí de Jesús Silva Herzog un texto que decía: “el hombre es terco en el error, asombrosa y desesperadamente terco. La experiencia sólo con sangre le entra, con la propia sangre y el propio dolor. Y a veces –lo estamos viendo ahora– ni con sangre”, y después de conocer el resultado de las elecciones pasadas saltó inmediatamente a mi memoria.
Me cuestioné en ese instante muchas cosas, entre ellas el porqué de un México desmemoriado, que de nueva cuenta ha confiado en el Partido Revolucionario Institucional (PRI). Las autoridades intentan borrar de la memoria del pueblo, las acciones funestas cometidas por su mano: represión de movimientos sociales, persecución de líderes políticos, entre otros crímenes, utilizados como instrumentos para evitar la protesta.
Desafortunadamente seguimos comiéndonos el discurso de los políticos, las “ideas fantásticas” que se empeñan en vendernos y nosotros, en el sueño utópico de un país mejor, lo seguimos comprando.
Escuché en la radio que la represión sufrida por el Movimiento Magisterial de Bases (MMB) fue de gran peso contra la fuerza política en el poder que actualmente representa el Partido Acción Nacional (PAN), pero de qué sirvió, si han dejado el poder en manos de un similar: lo mismo en colores diferentes. ¿Dónde está el cambio? Y no es el hecho de que quepa en mí una tendencia izquierdista, lo que me hace criticar a estos partidos, sino el recordar la situación del país siempre en manos de partidos de derecha.
Si analizamos la condiciones en las que nos encontramos, la crisis que nos apremia, el desempleo, la pobreza, la vida miserable que la gran mayoría de los ciudadanos enfrentamos, ¿por qué entonces nuevamente hacemos el típico “borrón y cuenta nueva”? ¿Cuándo nuestra memoria retomará la lucidez que tanto atesoramos y recordaremos todo el daño que los políticos se dedican a realizar durante sus mandatos? No basta con un grupo de gente que se empeñe en lograr un cambio, somos una sociedad, un colectivo, la decisión de uno afecta enteramente al grupo, ¿queremos un bien común? Démosle un lugar a la memoria.

*Estudiante de Letras de la Facultad de Humanidades de la UAEM.
http://www.lajornadamorelos.com/opinion/articulos/78257?task=view

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